Quiero compartir con vostros este video sobre la caida en desgracia de una bodega de culto californiana. La tematica meme del cabreo de Hitler estuvo de moda hace unos meses, dando algunos ejemplos muy graciosos como el de la eleccion del nombre de la NovaCaixaGalicia.
En el caso que nos ocupa la accion se desarolla en una bodega “cult” de California y el cabreo lo provoca el que Parker ya no cate los vinos de la region. La estrategia enologica-comercial de la bodega era hacer vinos Parkerizados para agradar al bueno de Roberto y conseguir las ansiadas puntuaciones de 90+, con eso esperaban triunfar y comerse el mundo. El caso es que Parker ya no sera el catador de los vinos de California y el cabreo del jefe es monumental. Las ideas aportadas por el enologo, los comerciales y resto del staff (incluido el tuitero jefe) son bastante mal recibidas por el Gerente… Lo del estilo elgante-Burgundy es un rollo particularmente manido cuando el tinto nos sale escasito de color. Conozco a varios parroquianos de la zona que argumentan que su objetivo es elaborar esa clase de vinos. Lo que pasa es que Borgoña solo hay una, verdad?
Extraordinario monologo de Alberto Fernandez, brillante, inteligente, divertido… propone un metodo instantaneo para saber (o para vacilar) de vino. Lo copioypego directamente citando la fuente original, como debe ser. Espero que os guste.
Hay muchos motivos para aprender de vino, todas legítimas. En mi caso fue por imposición familiar. Normalmente los niños tienen ositos de peluche, y les ponen nombres tiernos del tipo Canela, Wilbur, Paddington… Yo dormía abrazado a una bota de vino, y la llamaba Tinto.
Mi abuelo, que era un tipo inteligente y evidentemente pragmático, se dio cuenta de que mi amor por el morapio podía causarme problemas de integración social en el futuro, y un día que estaba especialmente lúcido después de trincarse una botella de Vega Sicilia sentenció: “Con el vicio que tiene la criatura más le vale aprender a beber y hacerse catador si no quiere darse a la mala vida y que todo el mundo le llame borracho, así cuando le pillen ‘mamao’ podrá argumentar que está trabajando y que es un profesional”.
Dichoso abuelo, con las ganas que tenía yo de darme a la mala vida… Pero bueno, pelillos a la mar. No hay que ser rencoroso (cara de mal café) . Como veis, tengo un buen motivo para ser sumiller, pero hay otras motivaciones para ponerte las pilas con el vino. Una de las más importantes es que cuando sabes de vino ligas un montón.
Efectivamente, cuando una hembra en edad reproductora se entera de eres un catador, inmediatamente piensa: “Si este tío es capaz de perder cinco minutos saboreando una copa de vino, no quiero ni pensar lo que hará con mi clítoris”. Y si no ligas, al menos podrás ahogar tus penas con clase y elegancia.
Pero bueno, además de motivaciones de carácter metafísico como las anteriores, es evidente que en nuestros días el que no sabe algo de vino esta socialmente muerto a poquito que se aleje del botellón y se siente en una mesa con mantel.
Ponte en situación. De repente tu jefe te invita a cenar a un restaurante, y te cede el honor de pedir el vino, como no espabiles ese ascenso que esperas como agua de mayo, ese por el que llevas años chupando los culos más sucios de la oficina. Pues bien, ese ascenso es historia.
Pero tranquilo, que aquí está el ‘chache’ para darte unas pistas para que cuando estés en una situación como la anterior, y los goterones de sudor estén empezando a caer sobre el mantel, sepas cómo comportarte.
Intenta llega al restaurante antes de que aterrice el primer invitado, y lleva efectivo para sobornar al sumiller, de forma y manera que cuando llegues al restaurante el tipo te salude como si te conociera de toda la vida y te haga una reverencia como la de los contorsionistas del ‘Cirque du Soleil’ mientras te pregunta por tu familia, y en voz alta y a los cuatro vientos alaba el buen gusto del señor a la hora de elegir los vinos.
Una vez en la mesa, y si no quieres que tu Visa se autodestruya, indícale al sumiller cuanto quieres gastar, pero eso si, con clase y estilo, sin parecer tacaño. Utiliza eufemismos del tipo “me gustaría algo en esta línea” mientras señalas el precio de algún vino que no te arruine el presupuesto. Evidentemente, si tienes visa de empresa, vete de hortera ‘forrao’ y pide el vino más caro de la carta. Si te despiden, por lo menos lo habrás gozado.
Si alguno de los comensales, especialmente si es tu jefe o un buen cliente, presume de sus conocimientos, que se vea que eres un ‘enrollao’, déjale pedir el vino y comenta que tenéis gustos parecidos.
Una vez que hemos sorteado el primer obstáculo, hay que tranquilizarse, que todavía se puede meter la pata y mucho. Después de abrir la botella te ofrecerán el corcho. No te mosquees y guarda la porra eléctrica, que no te están vacilando. Cógelo con dos dedos, presiónalo suavemente y llévatelo a la nariz, pero de ‘tranqui’. Hazlo con elegancia, ni eres un setter irlandés ni estás cobrando una pieza en los Montes de Toledo. Se trata de detectar cualquier olor desagradable que pueda ser síntoma de algún defecto. Si es así, que no se te escape eso de “este vino huele a mierda”, queda mucho mejor si dices que el vino tiene algún tufillo: quedas de puta madre y no te cuesta una mierda, como un tío elegante.
Acto seguido, el sumiller te servirá un pequeño sorbo en la copa. Recuerda, sigues sin ser un setter irlandés, así que huele suavemente la copa buscando aromas desagradables y pon cara de satisfacción, orgulloso de tu buen criterio para elegir vinos. A continuación imprime a la copa un suave movimiento rotatorio. Puedes hacerlo con la copa en alto, pero si no has venido entrenado de casa, lo mejor es que pongas la copa sobre la mesa para moverla, so pena de que el contenido de tu copa acabe sobre la ropa de los comensales.
Cuando hayas terminado de oler, toca probar. No seas bestia, la mundialmente conocida como ‘técnica del chupito’ no se aplica en estos casos, modérate y no seas vicioso, nada de vaciar la copa de un trago, paladéalo despacio y reflexiona. Estamos llegando uno de los momentos importantes de la velada, aquél en el que o bien das el visto bueno con un movimiento de cabeza para que el sumiller proceda a servir o rechazas esa botella y pides otra.
Disfrútalo. Es tu momento. Si el sumiller va de listo o n simplemente no te gusta su careto, puedes darle con la botella en los morros. Metafóricamente, claro. Los motivos para rechazar una botella son variados y aunque puedes utilizar argumentos técnicos del tipo “está acorchado”, “avinagrado” (picado), “huele a sulfhídrico”… Da lo mismo, recuerda que el cliente siempre tiene razón, que los restaurantes temen al escándalo y que las opiniones son como el culo, todo el mundo tiene una, y la tuya siempre tendrá más peso que la del sumiller, si te muestras lo suficientemente vehemente.
Pero imaginemos que hoy estás de buen rollo, y el sumiller en cuestión te pregunta que si quieres que decante el vino. No, no es Maria del Monte cantando aquello de “decántame, amor mío decántame, y amarrado a tu cintura decanté a la sombra de los pinos”, ni estamos en el Corral de la Pacheca. Lo que te está diciendo es que si quieres que trasvase el contenido de la botella a otra botella llamada decantador. Sí, ya sé que parece una tontería, pero puede pasar como con el sexo, a veces es bueno cambiar de recipiente para disfrutar en plenitud. Y sí, ya sé que suena machista, pero no se me ocurre otra metáfora para que lo entendáis, pandilla de salidos.
Bueno, ya hemos pasado la parte más difícil. Ahora toca disfrutar. Coge la copa por el cuello, no por la parte gorda, el cuello de la copa no está ahí para acortar la distancia entre el vino y tu boca, para eso existen los porrones. El palo que va desde el pie hasta la parte cóncava es el cuello, y sirve para que tus grasientas huellas dactilares no acaben en el cristal y para que el vino no se caliente. Antes de cada trago límpiate los churretes, so cerdo, y utiliza la servilleta, está ahí para algo más que sonarse los mocos. Bebe despacio, la técnica del chupito sigue sin ser válida. Disfruta cada sorbo y pon cara de orgasmo. No es tan difícil, las mujeres lo hacen cada día a partir del tercer año de matrimonio, o incluso antes.
Si se acaba la botella, sé discreto, no estás en el futbol, no vale chistar, silbar ni aletear con los brazos en alto como si estuvieras haciendo la ola. Establece contacto visual con el camarero más cercano, mantén la mirada y levanta las cejas suavemente mientras cabeceas ligeramente. Si el camarero no es oligofrénico actuará en consecuencia y vendrá raudo y veloz a preguntarte que deseas.
Para terminar, acuérdate de vigilar el saldo de la Visa: eso de lavar los platos solo funciona en las películas americanas, lo más seguro es que te lleves un par de hostias y salgas del restaurante esposado, y eso, amigo mío, es nefasto para tu reputación, y en la cárcel un blandengue como tú solo es moneda de cambio para sodomitas.
Pero tranquilo, si sigues mis consejos al pie de la letra evitarás la cárcel y ni el sumiller más fajado se dará cuenta de que no tienes ni idea, sobre todo si tenemos en cuenta que el 99% de ellos no son más que camareros ‘enteraos’ que además de ocuparse de la carta de vinos también llevan platos.
Creedme, sé lo que digo, formo parte de ese 99% de listillos con cazuelilla al cuello y mandil de cuero como el de la matanza de Texas.
Le estoy cogiendo el puntillo a esto del vinofrikismo. La verdad es que es un tema divertido e inspirador que me permite echar unas buenas risas y me apetece compartirlas con vosotros.
El otro dia visitando un blog australiano llamado Wine without BS (BS=BullShit, creo que no necesita traduccion) encontre un video muy simpatico acerca del los video-bloggers (Vloggers, en la jerga) que tratan el tema del vino. La verdad es que resulta un condensado de vinofrikismo (o wine BS, como dice el colega) aterrador pero muy ilustrativo del fenomeno citado. Ahi os queda para que lo disfruteis:
Antes de comenzar la vendimia de 2010 se publicaron una serie de noticias acerca del tema de los alergenos en el vino y la obligacion de mencionar su uso en el etiquetado. Como veo que hay algunas ideas un poco confusas voy a intentar clarificar (que oportuno) un poco este asunto.
Que dice la nueva ley sobre el etiquetado del vino? Basicamente obliga al productor a mencionar en la etiqueta el uso de aditivos que puedan ser potencialmente alergenos para los consumidores con una sensibilidad especial a alguno de ellos. Hoy existe la obligacion de indicar que el vino contiene sulfitos y a partir de 1 de enero de 2011 (si no lo aplazan hasta el 2012) habra que mencionar la presencia de gluten y/o proteinas procedentes de leche o huevo.
El caso de los sulfitos esta muy claro, aproximadamente un 5% de la poblacion puede mostrar una reaccion de intolerancia (que no alergica), mas o menos leve o aguda dependiendo de la cantidad de vino consumido y de la sensibilidad del individuo, que puede ir desde un ligero dolor de cabeza, estornudos o picor en la nariz, hasta un ataque de asma en toda regla (si el consumidor es asmatico, claro esta). Esto ya esta en vigor y lo podeis ver mencionado en las contraetiquetas. Incluso la UE propuso un pictograma (que nadie usa) que insiste en el error de considerar alergia a la intolerancia a los sulfitos.
Tema aparte son las proteinas como el gluten o las procedentes de la leche y el huevo. En primer lugar decir que estas proteinas no pueden ser consideradas aditivos, si no que se les denomina coadyudantes ya que se utilizan en el proceso de elaboracion del vino como clarificantes y, al incorporarlas, coagulan formando floculos (grumos) que se van por su propio peso al fondo del deposito. Posteriormente el vino se trasvasa a otro deposito y se filtra, separandolo de los posos donde se encuentran las proteinas citadas. No hay evidencia analitica de que queden restos de estas proteinas en el vino final, las tecnicas mas avanzadas de analisis no han sido capaces de detectar cantidad suficiente como para provocar una reaccion alergica en un individuo sensible.
Resumiendo, los sulfitos pueden ser potencialmente peligrosos para un pequeño porcentaje de la poblacion y bueno es que esten advertidos en la etiqueta, ya sea de vino, cerveza, vinagre, productos congelados y otros alimentos que lo utilizan como aditivo. Las proteinas derivadas de huevo, leche o gluten no son aditivos, son coadyudantes, y su presencia en el vino final es tan insignificante que no son un problema ni siquiera para los alergicos a ellas (a no ser que beban 10 litros de vino, en ese caso tendran un problema bastante mas grave que el de su alergia)
Como enologo y amante del vino me irrita especialmente la lectura de ciertos articulos con notas de cata en terminos pedantes, confusos y llenos de palabreria. Se pueden encontrar en muchos lugares: periodicos, revistas, guias de vino, blogs y webs variadas. Tambien es facil de encotrar este tipo de textos en las propias etiquetas del vino. Abundan los adjetivos superlativos que no aportan ninguna informacion y desorientan al sufrido consumidor que no entiende que es eso de… “delicadas notas de acerola, cilantro, espliego y cardamomo” o “taninos rugosos pero elegantes”… (sic). Asi no me extraña que la gente joven pase del vino y lo considere una bebida dificil, extraña y aburrida.
Leyendo uno de mis blogs favoritos, Dr.Vino, me encuentro un comentario del inclito Robert Parker acerca del fenomeno del “vinofreakism”. En su articulo hace referencia al frikismo de ciertos sumilleres que (cito textualmente) tratan de vendernos un vino que podria arrancar el esmalte de nuestros dientes con una acidez cercana a la toxicidad, elaborado por un pastor de ovejas en la cara norte del altiplano y procedente de un viñedo vendimiado dos meses antes de su maduracion, con uvas mas apropiadas para alimentar a una manada de jabalies que a un ser humano…
Tengo que reconocer que Mr.Bob (Roberto para los amigos) no es santo de mi devocion, pero en este caso ha dado en el clavo. En nombre del vinofrikismo se perpetran y se venden verdaderas atrocidades de vinos, casi siempre presentados en aparentes botellas ultrapesadas y con etiquetas de diseño, a unos precios totalmente injustificables.
Luchemos contra el vinorikismo, disfrutemos del vino sin que nos coman el coco, menos “bla-bla-bla” en nuestra oreja y mas placer en nuestra copa!!!
(queda inagurada la seccion “vinofrikismo”, pormeto volver sobre el tema)
Una de las obsesiones de los enologos en la epoca de vendimia es la prediccion del tiempo para planificar la recogida de la uva. En busca de la maduracion plena a veces esperamos demasiado y podemos llevarnos un buen palmo de narices si nos llueve en ese dia que considerabamos optimo para la vendimia.
En estos momentos estoy seguro que mas de un colega estara consultando alguna web para decidir si llamar o no a los vendimiadores. Yo por lo menos asi lo hago y no me va del todo mal.
Comparto con vosotros las que considero mejores webs meteorologicas de España, herramientas imprescindibles para planificar la vendimia y otros trabajos al aire libre.
Agencia Estatal de Meteorologia
Un clasico, muy fiable a tres dias vista. Si miramos mas alla podemos hacernos una idea del riesgo de lluvia que asumimos si organizamos la vendimia para esos dias. La web tiene varios apartados interesantes:
AEMET - Radar (mediciones reales de lluvia, no predicciones)
eltiempo.es
J.A. Maldonado asesora esta web con bastantes recursos y utilidades. En la seccion de “mapas meteorologicos” se puede consultar la prediccion de lluvia para los proximos 3 dias en tramos de 3 horas. No es al 100% precisa en el tema de las horas, pero nos da una idea la probabilidad de precipitacion y si esta llegara por la mañana o por la tarde, que puede ser un dato importante para tomar alguna decision.
La web que consultan los surferos, muy precisa y fiable, el unico inconveniente es que solo cubre zonas costeras, asi que no te molestes en consultarla si trabajas en la meseta.
En cualquier caso no quiero que penseis que estas webs funcionan como oraculos divinos y que predicen el futuro meteorologico de lo que va a pasar sobre vuestras cabezas (o viñas, en este contexto) dentro de 4 o 5 dias. Son bastante precisas hasta el segundo o tercer dia, de ahi en adelante solamente sirven de orientacion, pero nada mas.
Tras un año de inactividad volvemos a intentar mantener un blog de enologia, esta vez en tumblr. El objetivo es hacer un microblog, con entradas muy breves y concisas sobre temas de interes, con el enlace al articulo completo para ampliar informacion. Trataremos de sacar tiempo para mantenerlo vivo. Vamos alla.